
Cuenta la leyenda que si tocas el morro de este amigable jabalí volverás a Florencia. Por eso y no por otra cosa anda el pobre con el hocico más pelao que el culo de Luis Aragonés. El bicho en cuestión es una fuente de bronce situada en la Piazza del Mercato Nuovo; y además se dice que puedes pedir un deseo, meter una moneda en su boca, y si ésta cae dentro de la rejilla que hay a sus pies, el deseo se cumplirá (no os creáis que el dinero va a parar al alcantarillado, que va, lo recogen y lo donan a un orfanato, o al menos eso dicen).
¡Pero no acaba ahí la cosa!¡ No señores! Florencia es una ciudad de lo más peculiar y tiene casi más estatuas por la calle que papeleras. Y es que le sobra el arte. El Porcellino tiene casi 400 años (de 1612) y antes estaba en la Gallería de los Uffici, pero el pobre debía desmerecer al lado de Dante, Miguel Angel, Maquiavelo o Galileo, y le reubicaron (para que veáis que el mobbing no es de ahora, el cerdete lo sufrió hace siglos).
Ya en su nueva ubicación y convertido en fuente, el amigo Porky dió de beber a todos los pobres y vagabundos de la ciudad (que no solo de artistas vive Florencia), inspirando al mismísimo Hans Christian Andersen para escribir el (famoso) cuento de “El jabalí de bronce”, una historia muy maja sobre un niño pobre que recorre la ciudad a lomos del jabalí y acaba convirtiéndose en un pintor cojonudo.
Actualmente el Porcellino está en el top ten de las atracciones turísticas fiorentinas, porque además la plaza en la que se sitúa sirve de mercadillo de productos de cuero durante el día y de punto de reunión para los botellones erasmus por las noches (prácticamente todas). A ver qué os habíais pensado, que hasta para beber en la calle esta ciudad tiene rincones para hacerlo con clase.
PD: Y ahora un anexo al post “Cosas que al final iban a acabar pasando”: nuestras camisetas blancas han pasado a ser rositas gracias a un ente extraño en nuestra lavadora de hoy, véase braguitas de color rojo intenso o calcetines del mismo tono. ¡Qué calamidad!
PD2: Como algunos habréis comprobado, hemos encontrado el botoncito de justificar el texto que tanto echábamos de menos, así que ahora la lectura de los post será mucho más agradables a la vista