Lo que peta en la radio Sábado, Jun 13 2009 

RTL 102.5Un día normal en nuestra vida erasmus comienza despegándose las sábanas, estirando el sueño cinco minutitos más, desayunando entre legañas y despertandose del todo bajo la ducha. En esta rutina mañanera nos acompaña el sonido del motor de nuestras persianas metálicas-robotizadas y la música de una radio-linterna a pilas estrategicamente situada en el cuarto de baño.

De esta manera, y después de cuatro meses (quieras o no) te acabas familiarizando con le canzone italiane del momento.

Italia es un país culturalmente muy parecido a España, con lo que el panorama musical es practicamente el mismo. Lo único que cambia es la frecuencia. Los 40 principales de rigor se sustituyen por RTL o Radio Kiss Kiss y casi sin darte cuenta entiendes a los locutores sin prestar atención y hasta te sabes el soniquete de los anuncios más repetido. Por ejemplo, el teléfono de información tipo 11811 (y sucedaneos) aquí viene siendo el 892424, y viene acompañado de una cantinela de lo más pegadiza.

Sin embargo, aunque se escuchen los mismos singles norteamericanos e ingleses que en España (Coldplay, Amy Macdonald, James Morrison…), siempre se pueden encontrar sorpresas en la música autóctona. Y es que la producción musical italiana, a pesar de no ser muy variada, tiene algunas cosillas curiosas.

Más allá de los Tiziano Ferro, Laura Pausini o Eros Ramazzotti, “lo que peta en la radio” (como diría Melendi), es lo siguiente:

Cesare Cremonini - Figlio di un re

Jovanotti – Mezzogiorno

Biagio Antonacci – Tra te e il mare (versión de un tema de Laura Pausini)

Pino Daniele – Il sole dentro me

Mención especial merecen los artístas salidos del Festival de San Remo, que se celebró en febrero y al cual dan muchísima importancia en todo el país. Se ve que como los italianos hace unos años decidieron no ir a Eurovisión, han rescatado su festival más famoso para darle cancha a los músicos que andan empezando. El ganador absoluto fue el típico triunfito guaperas (Marco Carta – La Forza Mia) y la ganadora del espacio para nuevas propuestas fue una tiparraca con gafas de pasta, labios rojos, flequillo de Betty la fea y cara de pánfila (Arisa – Sincerità). Pero sin duda, el que partió la pana fue un tipo (Povia – Lucca era gay) que se presentó con un tema sobre un homosexual que deja de serlo. Gracias a toda polémica que levantó consiguió ser segundo y aparecer casi a diario en todos los programas de televisión.

Por último, cabe citar la iniciativa de todo el mundo de la música italiano para recaudar fondos en beneficio de las victimas del teremoto de l’Abruzzo. Decenas de cantantes, entre los que figuran todos los famosetes de turno (Nek y cia.) se juntaron para grabar un tema, al más puro estilo We are the World, que suena sin parar en la radio y que obviamente ha sido número uno de las listas de ventas: Artisti uniti per l’Abruzzo – Domani.

P.d. El que ahora no la parte, pero al que merece la pena tener muy en cuenta a la hora de hablar de música italiana es Luciano Ligabue, el Carlos Goñi de estos lares, del que os recomiendo que escuchéis algo.

Campeones de Europa Jueves, May 28 2009 

El Barça llegó, vió y venció. Así, sin despeinarse, como llevan haciendo toda la temporada. Pero no fueron los únicos en “coronarse” como los mejores de europa. La organización llevada a cabo por el Ayuntamiento de Roma, el gobierno italiano y la UEFA también consiguió un triplete digno de mencionar. Y es que durante la final de la Champions, dejaron muy claro que ellos también son autenticos “campeones de europa” en desinformación, prejuicios y dosdedosdefrentismo.

Cuando a una ciudad se le concede un evento de tales características, es de esperar que todo esté preparado y calculado al milímetro. Pero no. Esto es Italia y aquí las cosas funcionan diferente. No se instaló ni una sóla pantalla gigante por toda la ciudad para que los aficionados sin entrada (que se contaban por miles) y los propios romanos pudieran disfrutar de la final, y se sacaron de la manga una prohibición express de 24 horas sin alcohol en toda la ciudad al más puro estilo “ley seca”.

Sin embargo, y a pesar de ser tratados como una banda de potenciales borrachos, el problema no fueron ninguno de estos dos hechos concretos, sino la feroz e insoportable desinformación en que vive sumida este país, construido sobre el rígido pilar del “vuelva usted mañana” (a domani) y sus variantes “quizás” o “pregúntale a ese de allí que seguro que él lo sabe”.

De esta manera, después de preguntar a más de una veintena de policías, carabinieris, miembros de protección civil, periodistas y personal de la organización, averiguamos a falta de hora y media para el partido que no existían ninguna de las multiples pantallas gigantes que nos habían anunciado (que si en el Colisseo, que si cerca de Termini, en el Circo Massimo, en los alrededores del estadio…). ¿La razón? Motivos de seguridad. Y es que es mucho más seguro tener dispersos a miles de tíos por toda la ciudad buscando un bar donde caerse muertos que agruparles a todos en un recinto y tenerles controlados con un dispositivo policial normalito.

Además, no podías ir al típico irlandés a ver el partido, porque con la flamante ley seca estaban cerrados (con vasitos de agua no les  llega para pagar la luz), así que acabamos en una trattoria muy mona, con pantallas de plasma en marcos de cuadros y viendo la imagen sin sonido (con hilo musical eso sí), porque según ellos resultaba peligroso oir a los comentaristas por aquello de que las masas se exaltasen (estamos hablando de comentarios en italiano para unos aficionados españoles e ingleses…).

Pero bueno, por todo lo demás, resulto una experiencia gratificante a la par que agotadora, que nos ha permitido dar un salto de calidad en el blog y entrar de lleno en el mundo del audiovisual gracias a este estupendo video.

La noche fiorentina Martes, May 12 2009 

Por la noche todos los gatos son pardos… y un sector de los erasmus españoles, ovejas de un rebaño. El redil cambia según el día, pero el borreguismo continua noche tras noche.

Florencia es una pequeña “gran ciudad” y por lo tanto la oferta de ocio nocturno es de lo más variada. Desde grandes discotecas en las afueras a pequeños bares en el centro, el abanico de posibilidades es muy amplio. Todo un mundo de garitos que descubrir, ya sean irlandeses con sus pintas de cerveza a 5 euros, locales selectos con cocktails de colores a 8 pavos o pubs de entrada de 2×10.

A pesar de tal diversidad, cierta parte del contingente universitario español consagra sus noches a una lamentable rutinización que supone salir cada día de la semana a un local en concreto. El esquema más repetido suele ser: miercoles-YAB, jueves-GLAMOUR y sábado-FULL UP. El viernes, por supuesto, no se sale (¿como se va a salir un viernes?¡que descabellado!), y se hace reunión en casa.

¿El porqué? Sencillo y deprimente. A esos sitios, esos días, es donde “van todos los españoles”, y donde puedes seguir escuchando reggaeton, Juanes y Shakira, no vaya a ser que eches en falta la buena música en castellano y descubras nuevos sonidos, así sin querer. Lo dicho, borreguismo en estado puro, o siendo más literarios “todos a una, Fuenteovejuna”.

No obstante, hay vida más allá, y nosotros, por ejemplo, hemos encontrado un bareto con 3 copas a 10 euros, ambiente agradable, con mesas y sillas para charlar (ya que la música lo permite) y sin pista de baile. También hemos catado irlandeses varios, garitos repletos de americanos/as borrachos/as (donde les aceptan dolares y claro, con el cambio a favor el pedo sale mucho más barato) y pequeñas discos llenas de italianos mirones y sobones.

En cuanto al tema del bebercio, la cosa se pone un poco peliaguda más allá de los precios normalmente disparatados del alcohol. Tres hechos concretos llaman la atención y dificultan la tarea de beber con calidad (que la cantidad ya depende de uno mismo).

1. No existen los hielos (ni en los supermercados, ni en los chinos, ni en las gasolineras)

2. No hay vasos de tubo de plastico (con lo que el botellón, a pesar de estar permitido, se complica bastante)

3. En los bares sirven cocktails (que aquí son muy finos) y si quieres el típico cubata normal te tienes que tragar una infumable cocacola sin gas de máquina o un sprite, casi peor, que usan a modo de limón… y en ¡vaso de agua!

Por su parte, el horario, como durante el resto del día, tiene un retraso de unas dos horas respecto a lo que acostumbramos en España. Es decir, que a las 2 cierran los bares más pequeños y a las 4 las discotecas, con lo que no puedes salir de marcha después de medianoche porque estas jodido (hablando mal y pronto). La única ventaja de esto es que a la fuerza llegas antes a casa y aunque duermas tus ocho horitas reglamentarias no pierdes toda la mañana en la cama (con o sin resaca).

Sin embargo, y ante tanta traba, dónde se ponga un botellín de cervecita fría en las escaleras de alguna estupenda plaza fiorentina al atardecer o una fiestecita en casa con amigos, que se quiten todos los garitos de Florencia, de Italia y de parte del extranjero…

“Autistas” locos Viernes, Abr 10 2009 

Autos locos

Aunque este post no trata sobre los memorables dibujos de “Los Autos Locos”, nunca viene mal rendirle un homenaje, más aún cuando el juego de palabras viene tanto al caso.  En Italia, al conductor del autobus se le llama autista, y los de Florencia, en concreto, están locos y conducen al margen de las normas establecidas, al más puro estilo Pierre Nodoyuna y Patán.

No importan las señales, ellos se las saltan. Da igual ir demasiado rápido en una curva complicada, ellos la toman sin reducir. Non frega niente que la calzada empedrada esté llena de baches y grietas, ellos aceleran al pasar sobre estos “obstaculos orográficos”.

Además, en la horas puntas, la mala leche les invade, las prisas les pueden y a las anteriores acciones se suma el maravillo ritual del “tuya-mia” con las puertas de acceso al bus. Si el autobus va lleno y se para en una fermata llena de gente no esperes que el conductor de turno espere más de 5 segundos para cerrar las puertas. De hecho, el tiempo entre la apertura y el cierre de estas es inversamente proporcional al número de personas que quieran subir o bajar del pullman o navetta. Esto desemboca en numerosas situaciones de gente atrapada por las puertas (igual a dolor), o lo que es más común, viajeros dentro del autobus gritando a pulmón limpio “apriiiiiii“, o aporreando el cristal desde fuera sin consciencia alguna de la fuerza que emplean en tal acción (todo vale para que te abran).

Ante este panorama no queda otra que echarle cara al asunto, agarrarse con todas las fuerzas a las barras de sujección cuando uno va de pie y buscar cuanto antes un asiento libre para salvaguardar la integridad física lo máximo posible. Con estos pequeños consejos uno puede sobrevivir más o menos bien al día a día autobuseril en Firenze, pero si la cosa se tuerce en algún momento no dudaremos en poner una reclamación. Vamos hombre, a ver si se van a creer que por no pagar vamos a tener menos derecho a quejarnos (costumbre muy española, todo sea dicho de paso).

Conclusión. Los autobuses en Florencia son una calamidad. Pueden provocar dolor de cabeza, mareos y contusiones leves (moratones). Lea detenidamente las instrucciones y consulte con su farmaceútico.

P.d. No sabemos como se dice el término español “autista” en italiano, pero suponemos no es igual. Aunque es una lástima que no sea una palabra polisémica, ya que el típico cartel de “no hable con el conductor” sería mucho más gracioso (a pesar de lo facil del chiste).

Bus

TV Italiana: Carosello Lunes, Mar 30 2009 

Calimero

Tras el éxito del video de publicidad de detergente en el post de Diego (al que esperemos se le quede el apodo de Calimero), nos lanzamos a explicar su porqué, y de paso acallamos las voces que nos acusan de no ir a clase ni estudiar…

“Carosello” fue la primera y única ventana de publicidad televisiva en Italia durante veinte años (1957-77) y un modelo publicitario sin precentes. Su historia tiene que empezar a contarse por la situación del país en aquella época, donde solo existía un canal, la RAI, que ejercía un monopolio público bastante estricto.

Para ver la tele los italianos tenían que pagar un “abbonamento annuale” (que aún hoy se mantiene y son 100 euros del ala) a pesar de ser un servicio público, asique no estaba nada bien visto que la RAI ganase dinero también por vías publicitarias. Además, tanto la Italia cristiana (gran mayoría) como la comunista veian con bastante recelo la llegada de la sociedad de consumo que podría traer consigo la publicidad televisiva. Así pues, tuvieron que ingeniarselas para conseguir colar los anuncios en la parrilla “disfrazandolos” de programa de entretenimiento infantil.

De esta manera, todos los días de 20.50 a 21.00 se comenzó a emitir el “Carosello”, un contenedor de publicidad muy peculiar, que además servía para mandar a los niños a la cama (como nuestra Familia Telerín, vamos). Los anuncios, de 135 segundos de duración, tenían que dividirse en dos partes: el “spectacolo” y el “codino”. La primera era un pequeño sketch donde no se podía hacer referencia alguna al producto anunciado y la segunda era la publicidad propiamente dicha, con logotipo, slogan y voz en off.

El “spectacolo” era la esencia del “Carosello”, y muchos de sus personajes, como el Topo Gigio o el propio Calimero, llegaron a ser mucho más famosos que el producto que anunciaban y han quedado en el recuerdo de toda una generación. La mayoría eran dibujos animados destinados al público infantil, que veía los anuncios como si de series de televisión se tratasen.

Por su parte, el “codino”, que solo podía durar 35 segundos, tenía que ir obligatoriamente al final del video y en el no se podía repetir el nombre del producto más que cinco veces. Aquí si era más habitual ver a personas de carne y hueso actuando como familias felices que disfrutaban de las bondades del producto anunciado en cuestión.

Las normas de funcionamiento eran muy estrictas con el fin de evitar la repetición de contenidos y el abuso de las marcas comerciales. Cada spot solo podía emitirse seis veces, con al menos diez días de diferencia en sí. Tras estas emisiones, el anuncio nunca más veía la luz y la empresa anunciante tenía que esperar dos meses como mínimo para lanzar uno nuevo. Por este motivo y para fomentar el recuerdo entre el público, era muy frecuente que las marcas creasen personajes propios que aparecían en todas sus campañas.

Con la llegada del modelo de televisión mixto y las televisiones privadas, este sistema publicitario se cayó por su propio peso, ya que los anunciantes podían reducir la duración de sus campañas a 30 segundos, emitirlas a cualquier hora del día, repetirlas una y otra vez, y lo más importante de todo, tratar unos temas y contenidos que estaban absolutamentes prohibidos en un “espacio para niños” como era el “Carosello”: cuerpos semidesnudos, sexo, divorcio, embarazo, infidelidad, violencia… Como curiosidad, cabe decir que marcas de desodorantes no podían anunciarse, debido al pudor existente con respecto al tema del sudor y del cuerpo humano, que incluso impedía mostrar una mísera axila por televisión.

Para haceros una idea de como eran estos anuncios os recomendamos que veaís estos dos spots, donde de nuevo Calimero y un hombrecillo muy gracioso eran el pretexto para anunciar productos de lo más variado.

Firenze, ciudad mercadillo Sábado, Feb 28 2009 

cuero

EDITADO (01/03/09)

Somos unos blandos y no podemos dejar de publicar sólo por que seais unos incapaces y ni siquiera hagais intención de adivinar la palabra secreta, jejeje. Además, resulta de lo más curioso comprobar que justo el día que no escribimos nada nuevo y amenazamos con dejar de bloguear ha coincidido con el día de más visitas a esta página… que cosas!

Bueno, respecto al tema de Florencia como ciudad mercadillo, la cosa funciona así:

Aquí no se lleva eso de montar los puestos los martes y los sábados como en España (por lo menos en Majadahonda). No. Aquí son mucho más efectivos y todos los días hay mercadilo, sin excepción. Es lo que tiene ser una ciudad con un volumen turístico brutal, que no conoce de temporadas altas y bajas. Aquí siempre hay guiris para comprar en el “mercata”, asi que con la precisión y maña del que lo cada día, por la mañana se levantan los puestecillos y por la noche se recogen (para que, entre otras cosas, los erasmus podamos hacer botellón).

El producto estrella es el cuero, ya sea en bolsos, guantas, maletas, chaquetas, cinturones… y además de los mercadillos también existen montones de “Leather Factory”, o tiendas en bajos comerciales dedicadas por completo al cuero. Debe de ser algo muy pero que muy tradicional, porque hasta en el cuanto ese que cité el otro día (y que sé que nadie ha leido) se habla de las guanterias y demás talleres de cuero.

Con este panorama, no hace falta mucha imaginación para hacerse una idea a que huelen las calles de Florencia. A cuero, ya sea del bueno o del de palo, que como entodos lados, aquí hay mucha imitación (no esperabamos menos de los italianos, que mucho Armani y mucho Gucci, pero luego se compran la ropa en el mercadillo de turno).

Un poquito de “feedback” señores/as, que este blog lo leen hasta en Argentina… Hasta que alguien no haga el esfuerzo de intentar adivinar el acertijo del post anterior no actualizamos más (nos enfadamos y no respiramos).

Y mira que hoy nos hemos pateado la città haciendo fotos chulas y viendo más mercadillos que pizzerias, y que mañana vamos de excursión a unas ruinas etruscas y romanas la mar de interesantes eh???… Os quereis perder eso???

Venga, os damos otra pista: es una palabra que ha salido mucho a relucir en este blog… si es que está clarísimo, jejeje.

(Respuestas en el otro post, seamos ordenaditos)

Carnavale fiorentino nel Mondo Lunes, Feb 23 2009 

Como son estos fiorentinos… ¿Que no pueden competir con el carnaval de máscaras de Venezia? Pues se sacan de la chistera una fiesta multicultural, que aunque no sea de un tremendo atractivo para los turistas (ni para los lugareños, que la verdad, tampoco salieron a la calle en masa…), no les cuesta un duro y sirve para integrar a la comunidad inmigrante de la ciudad. No se puede pedir más.

La cosa en realidad resulta bastante curiosa. Florencia tiene unos 370.00 habitantes, de los cuales 40.000 son extranjeros (no se cuentan eramus ni turistas). Es decir, más de un 10% de los ciudadanos tienen un concepto de carnaval diferente del italiano, muy medieval y con mucha máscara. Asi que, ¿por qué no invitarles a salir a la calle para que muestren como viven ellos sl carnaval en sus paises de origen? La idea es bastante original y por lo visto les debe ir bien, porque ya van por su séptima edición (vamos, que aunque tiene su punto no es ni mucho menos una tradición centenaria…)

Este año además ha habido representación de cuatro continentes (Oceanía aun se les escapa), aunque alguno estaba más representado que otro… De Africa solo estaba Cabo Verde, con un grupo de baile de lo más animado; por Asia, muy sosos ellos, salieron a la calle Bangladesh y Japon; europeos tuvimos a los nórdicos y alguno que otro checo, hungaro y alemán (chirigotas no hubo ni una); pero los que partieron el bacalao fueron los (sud)americanos, con Perú, Bolivia, Brasil, Venezuela, Mexico… y Colombia, que sin duda eran los más numerosos.

También se vio una banda de música medieval y una pequeña comitiva de madonnas, burgueses y trovadores para que la tradición italiana estuviera presente, aunque muy discretamente. Pero sin duda lo mejor fueron los “bambini” italianos con sus disfraces zoológicos (tigres, dálmatas, vacas, ranas…) y su confeti por doquier, que debe ser muy típico, porque lleva la ciudad 5 días cubierta de papelitos de colores por todas partes.

Hoy comemos: en la Trattoria Sábado, Feb 21 2009 

4quesos

Nos hemos ido de cenita con el dinero que donaron las Ortegas para la ocasión… y no hemos vuelto  a casa sin probar bocado de puro milagro.

Todavía seguimos viviendo en “horario” español, y eso nos está suponiendo más de un problema, porque aquí, a pesar de estar en el mismo huso horario que en España, todo va con 1 o 2 horas de adelanto. No eran ni las 22.15 y nos han rechazado en tres restaurantes seguidos porque ya estaban “chuisi”. Vamos, que aquí “chapan” casi antes de que te entre el hambre para cenar.

Al final, hemos sido bien recibidos en un ristorante-trattoria-pizzeria muy majo, con una relación calidad precio bastante aceptable y un trato de lo más amable que nos ha dejado satisfechos (hecho que se ha reflejado en forma de propina generosa). ¿El menú de la cena? Pasta (napolitana) y pizza (4 quesos), que aunque sea todo un clasicazo nunca falla (también han caido unos “crostini” de paté como entrantes).

Como venimos contando, los italianos son muy suyos, y en el tema de la restauración no iban a ser menos. Resulta cuanto menos curioso pagar la cuenta “en caja”, en vez de que el camarero se pasee por el local tarjeta de crédito en mano.

Para rematar la jugada, nos hemos tomado un pedazo de helado sabor nutella-straciatella que estaba de muerte, pero ya le dedicaremos otro post gastronómico al tema de la “gelateria” que también da para mucho. Ya sabeis, Italia es tierra de heladeros, con permiso de Alicante…

Viajar por Florencia es gratis si sabes cómo Miércoles, Feb 18 2009 

El 14

Este autobús tan majo es el 14, o lo que es lo mismo, nuestra conexión directa con el centro de la ciudad. Ahí donde le veis atraviesa hasta la mismísima Pizza del Doumo. No hay obstáculo ni monumento que lo detenga, eso sí, se come unos atascos bien ricos en la Via San Egidio (una calle pequeñita por la que casi no entran ni dos bicis paralelas, pero que soporta gran parte del tráfico de Florencia… así son estos italianos).

Pues eso, que moverse por la ciudad no cuesta ni un duro si se siguen dos nomas básicas:

1.- No pagar nunca, repito, nunca, en el autobús. Aquí el conductor se dedica a llevar el bus y le importa tres pimientos que piques o no. A ellos les basta con que entres por la puerta delantera o trasera, y que salgas por la central. Un sistema, que todo sea dicho de paso, resulta la mar de efectivo. De vez en cuando se oye algún “Clinc!” de algún insensato que decide colaborar con la causa (véase monjitas, cabezas de familia o abuelillos que siempre son honrados…jóvenes ni uno). Y mira que a veces dan ganas de contribuir con el servicio, que por otra parte es cojonudo: una frecuencia que ni el metro, mogollón de líneas, velocidad más que aceptable, higiene… Eso sí, a la hora de salir de clase, el 57 va un poco hasta la bola, pero es que nadie dijo que meter a media universidad en un mismo bus fuera fácil. Nuestra guía de la ciudad, ingenua ella, dice que los niños de menos de 1 metro no pagan, y que la altura la delimita el cacharrito donde se pica (vaya tela, esperamos que el resto de informaciones sean un poco más veraces).

2.- Robar una bici. Sí, sí, tal cual. Esta norma, muy generalizada por lo visto, requiere una moral un tanto distraída, pero ya se sabe que los italianos son muy suyos. Tienes dos opciones para esto: robarla tú mismo (cizalla en mano, con nocturnidad y alevosía…o con buen ojo para ver cuál no está convenientemente atada entre un mar de candados y hierros oxidados), o pagar a un “señor” para que lo haga por tí. No sabemos si vivirá de ello, pero la verdad es que con los erasmus se debe sacar un sobresueldo, porque su telefóno es de los primeros que nos han dado  (déjate de números de emergencia, hospitales…). De momento no hemos movido pieza a este respecto, pero las próximas horas pueden ser claves. A unas malas ( y por si nuestra conciencia no nos lo permite), también existen anuncios de compra-venta por unos 30 euros/bici.

Así de fácil amig@s. No hace falta metro para moverse con libertad en Firenze.

TV italiana I: Gira la volta Lunes, Feb 16 2009 

la ruota della fortuna

Comme vai?

Tras un día de gestiones incompletas nos hemos metido de lleno en el mundo de la televisión italiana para empezar a empaparnos de cómo funcionan aquí las cosas (que el paro en España está muy malito y a lo mejor toca venirse a currar por estos lares).

La primera y principal conclusión, aunque ya lo sabíamos de antes, es que la tv aquí es machista a más no poder. Sí, amigos, las mamachicho de los primero años de Tele5 no fueron por casualidad. La clave del éxito de todo programa se basa en: a) tener un presentador graciosete y/o guaperas que interactúe mucho con los concursantes (que deben ir vestidos como si de nochevieja se tratase) y b) contar con una o varias cachondas que hagan de azafatas, bailarinas o simples maniquís.

Con estos ingredientes el formato es lo de menos. Un programa que evidencia esto a la perfección es La Ruota della Fortuna, o como todos la conocen, Gira la volta.  En este caso la tía buena en cuestión no es otra que Victoria Silvstedt, que en su día fuera Playmate del año de la revista Play Boy, casi ná. La tía es sueca, tampoco es que hable muy bien italiano, pero para el caso es lo mismo. Ella se pasea con su minifalda y su escotazo delante del panel y dos cámaras la siguen todo el rato, a ras del suelo y desde arriba (ya os imaginareis para qué). Se hace la tonta y en casi todas sus intervenciones sale a relucir algún tipo de comentario picaruelo tras el cual pone ojitos o se muerde el labio. Televisión de calidad, vamos.

Los concursantes, por su parte, no os creais que son las amas de casa que podemos ver en la versión española, qué va. Aquí son muchachas de buen ver o guaperas italianos al uso.

Sin embargo, y mientras las asociaciones feministas les respeten, resulta un programazo mucho más entretenido de ver que el del sieso de Jorge Fernández, con sus camisas por dentro y por fuera a la vez. Por supuesto, se emite en horario de máxima audiencia, después de las noticias y antes de la peli de por la noche en Italia1 (que a simple vista es como Antena3). No son listos ni nada estos italianos.

Y hasta aquí la primera entrega de la programación televisiva, que no tiene desperdicio y saldrá a relucir de nuevo en más entradas de este blog.

Nos vamos a dormir que mañana toca madrugar para seguir con las gestiones. La uni, a diferencia de en Madrid, la tenemos por la mañana, y eso duele.

Ci vediamo!

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